Cuento, escrito por mí ahora, improvisado, sin revisar, sin ediciones. Aquí va, espero que disfruten tanto como yo ahora escribiendo.
Me levanto, el sol salió hace rato y el despertador no sonó, porque estaba puesto para las 9 de la noche en vez de las 9 de la mañana. Voy tarde, me ducho me visto y me voy; me arreglo por el camino, mientras escucho una canción alegre, sunshine on my window me acompaña hasta mi destino. Llegué, pero todos estaban tarde, nadie dice nada, todos nos cubrimos las espaldas. Uno a uno, pasan las horas, pasa la gente, nerviosos, desesperados angustiados; mi turno, no pasa nada, felicidades. Hice algo bien, me felicito, me felicitan; salto de alegría, ´la primera canción del día vaticinaba éxito y felicidad.
Pasan las horas, pasa el rato; pasa la gente. Se me viene una ola encima, de improviso me empapa, fría, congelada, me arrastra, me envuelve y me lleva a lo profundo. Me tiran un salvavidas, pero el mar se pica, y me aleja cada vez más de la orilla. Lega la noche, sale la luna y me sonríe, mientras se esconde tras una nube esponjosa que la persigue. Las estrellas se ríen de mi desgracia, y el mar se calma. De espaldas, veo a la luna, y a la nube que la abraza, y no la suelta jamás, la muy malvada se vuelve para dirigirme una mirada burlona: "mirame, ya no puedes usar el brillo de la luna, la oscuridad te envuelve, piérdete, ahógate luego, mira que la luna es sólo mía". Busco a la luna, que embelesada por la suavidad de la luna no parece verme. La luna, que era la única salvación, tapada por el manto de maldad condensada. Y el mar sigue calmo. La lluvia empieza a caer, suave al principio, pero cada vez más y más fuerte; una canción triste suena en mi cabeza, porque sentí lástima de mí misma.
De apoco me hundo, y a través del agua, puedo ver el débil fulgor de la luz de luna que se escurre entre las rendijas de su captora. Nadie va a rescatarme, la vil nube se encarga de eso. Nadie viene, porque nadie ve. Me hundo, sola, porque me averguenzo de mi desgracia.
Luna cambiante, luna influenciable, te dejas querer por la nube que nada da a cambio, que te tapa y te esconde. Podrías ser algo mejor, pero quédate con tu nube, que yo aquí abajo, en el fondo blanco y arenoso ya me siento a gusto. No necesito que me salven, porque nunca estube en peligro; el mar me acoge y me cuida, me mece y me adormece, hasta que el sol, la luna y la nube no son más que un vago recuerdo de la superficie.






Cuando la luna asoma sus narices en el poema o en el cuento, o en las tradicionales narraciones de los cuenteros, hay un emcanto. La luna tiene magia, y su cuento se prendió de ella para encantar.
Un abrazo entrañable- Argivo
Me ha parecido un relato genial, un poco subrealista y narrado de una forma muy interesante... Me ha gustado
Un abrazo
VAYA FORMA DE ESCRIBIR, al principio si crei que era un cuento con inicio enlace y final feliz luego me parecio poesia luego me acorde que empezo como el diario de un dia en tu vida, y la fantasia de la luna el mar la soledad las olas la angustia todo relaciondo en un solo tema jaja mientras leia imagenes recorrian mi mente,,,que bien
saludos
yei
EXELENTE !!!
Y eso sin revisar,ni perfeccionar!
Felicitaciones!
HOLA, CÓMO ESTÁS ESPERO QUE BIEN, MUY BUENA ALEGORÍA.... BUENO, TE DEJO, ADIOS...